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Categoría: Artículos
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MIGUEL DE CERVANTES. LA CASA XIIEl 22 de abril de este año, se cumplieron cuatrocientos años de la muerte de Miguel de Cervantes, lo que originó numerosos homenajes, artículos y comentarios.

Entre tanto material publicado en ocasión del aniversario, un artículo de Ariel Dorfman editado en el suplemento cultural de un periódico argentino (1) me resultó especialmente interesante. Dorfman narra la singular experiencia de la lectura del Quijote junto un numeroso grupo encerrado en la embajada argentina de Santiago a la espera de un salvoconducto para salir de Chile en los días siguientes al derrocamiento del gobierno de Salvador Allende.

Leer el Quijote era una forma de pasar el tiempo para cientos de cautivos desesperados por la incertidumbre de su futuro inmediato: en el mejor de los casos, exiliarse, en el peor ser entregados a las fuerzas armadas chilenas.

En el prólogo de la Primera Parte de Don Quijote (1605) el autor advierte al “desocupado lector” que la obra se engendró en una cárcel. Como fueron varias sus estadías en prisión, no se sabe a ciencia cierta a qué período se refiere.

Podría pensarse que las aventuras del Ingenioso Hidalgo devinieron un punto de fuga de una realidad opresiva tanto para Cervantes como para los refugiados en la embajada.

Existen divergencias en cuanto a la hora natal del autor, pero todas coinciden en la presencia de planetas en Libra en casa XII. La fecha fue 29/09/1547, en Alcalá de Henares. Para Josep Lluesma con las 08:08 horas, el Ascendente aparece en 06º05' Escorpio (Sol y Mercurio en XII), mientras Segundo Ruiz muestra una carta con Ascendente en 22º24' Libra (Sol y Marte en XII).

Son bien conocidas las relaciones de este sector con situaciones de encierro como cárceles u hospitales, pero no es frecuente la perspectiva que suma O. Adler, cuando la define como la casa dónde imaginamos la libertad.

Seguramente nadie anhela más la libertad que un preso en su celda o un enfermo en su cama, pero señala Adler -con Sol y Luna en XII- es cómo fantaseamos, no como la ejercemos y menos aún si luchamos o no por lograrla.

Quitando los tintes dramáticos, ya que muchos no pasamos por situaciones literales de cautiverio, pensemos cuántas cosas imaginamos realizar durante las vacaciones o cuando nos jubilemos. Es decir cuando cesen las demandas de horarios y obligaciones propias de la casa opuesta, la VI.

Este giro en la interpretación permite entender la fascinación que produce a lo largo del tiempo la lectura de las andanzas de Don Quijote, en tanto vivimos acosados en mayor o menor medida por una realidad agobiante.

Tal vez esto ayude a pensar el espejismo que produce Internet y las redes sociales que nos ofrecen fantasear con una libertad ilimitada mientras estamos sentados en un sillón frente a una pantalla. Pero el tema de estar aislados y simultáneamente conectados con el mundo es demasiado amplio para desarrollarlo aquí y sin duda amerita otro artículo.

1. Paǵina 12. Suplemento Radar24/04/2016.